El jardín seco o xerófito es la solución inteligente para el clima de Chile central: hermoso, bajo mantenimiento y con mínimo consumo de agua.
El jardín seco —también llamado xeriscaping— aprovecha plantas adaptadas a la falta de agua para crear paisajes de gran atractivo con riego mínimo. En Chile, donde los veranos son secos y el agua es un recurso limitado, esta tendencia crece con fuerza. La lavanda, el romero, el aloe vera y los cactus son los pilares de este tipo de jardín: no solo sobreviven sin lluvia, sino que prosperan y florecen en esas condiciones. Con plantas nativas como el agave y combinados con mulch, roca volcánica o arena, estos jardines son atractivos, ecológicos y prácticamente se mantienen solos durante el verano.
Disponibles con delivery en Región Metropolitana y Valparaíso
Las plantas xerofíticas tienen adaptaciones físicas para almacenar agua o reducir su pérdida: hojas gruesas y carnosas (suculentas, aloe), superficie cerosa o vellosa que refleja el sol (lavanda, tomillo) o raíces profundas que buscan agua subterránea (romero, lavanda inglesa). Estas adaptaciones les permiten sobrevivir sin riego por semanas e incluso meses.
El jardín seco no tiene que parecer árido. La clave está en combinar texturas y alturas: lavanda y romero como arbusto estructural, aloe vera como punto focal escultural, suculentas tapizantes como base, y cantos rodados o arenilla entre las plantas. El resultado es un jardín de estética mediterránea o desértica, muy de moda en Chile y el mundo.
Las plantas xerofíticas detestan el suelo arcilloso que retiene agua. Antes de plantar, mezcla la tierra con arena gruesa y perlita en proporción 1:1:1. Si el drenaje es muy pobre, eleva los canteros 10-15 cm del nivel del suelo. Un mulch de piedra sobre la tierra también reduce la evaporación.