Un jardín vertical aprovecha el espacio hacia arriba: convierte muros, rejas y fachadas en superficies vivas que aíslan, decoran y mejoran el ambiente.
El jardín vertical es la solución perfecta para quienes tienen poco espacio en horizontal pero quieren mucho verde. En terrazas pequeñas, fachadas de negocios, muros de división o interiores modernos, una pared verde cambia completamente el ambiente: reduce el ruido, aísla térmicamente, aporta humedad y oxigena el aire. Las plantas más usadas son las trepadoras naturales como el Ficus repens, que se adhiere a los muros por sí solo, los helechos colgantes, la cinta o mala madre y los potus. Para muros estructurados (con marcos, bolsillos de tela o paneles de pared), el rango de especies se amplía mucho más. En Plantket encontrarás las plantas ideales para tu proyecto.
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El jardín vertical más simple es dejar trepar al Ficus repens o a la hiedra por un muro. El intermedio usa marcos con bolsillos de tela o cajitas individuales colgantes. El más elaborado tiene un sistema hidropónico con riego automático. Para casa, los bolsillos de tela son la relación costo-beneficio ideal: fáciles de instalar, económicos y con gran variedad de plantas.
En exterior con sol: suculentas, sedum, hiedra, ficus repens. En exterior con sombra: helechos, begonias, cinta, fitonia. En interior: potus, monstera pequeña, calathea, peperomia. La clave es respetar las necesidades de luz de cada especie para que el muro verde dure largo plazo.
El mayor desafío del jardín vertical es el riego: el agua escurre hacia abajo y las plantas altas se secan antes. Un sistema de goteo por línea, una manguera perforada en la parte superior, o simplemente regar desde arriba hacia abajo con watering can, garantizan que todas las plantas reciban agua. En verano, un jardín vertical exterior puede necesitar riego diario.
Mirá la guía de cuidados de cada una