En Ñuñoa la flor tiene casa propia: el antejardín de la casa clásica de los años 50 es el escenario ideal para borduras y maceteros con color. Acá te armamos una paleta que rota por estación —de la petunia de verano a la cineraria de invierno— para que tu rincón de Plaza Ñuñoa o Suárez Mujica nunca esté sin flor.
El antejardín de la casa clásica de Ñuñoa —esas de los años 50 en Suárez Mujica y Chile-España— es prácticamente un lienzo para la flor. Ahí lucen las borduras de geranio, los macetones de agapanto y los packs de petunia y pensamiento que tapizan de color. Y en los departamentos de Irarrázaval, el balcón se transforma con maceteros de osteospermum y vinca que florecen sin parar.
La gracia es jugar con las estaciones: agapanto y petunia para el verano, osteospermum y dimorfoteca en primavera, pensamiento y cineraria para el invierno frío de Santiago. Como Ñuñoa es plana y se calienta en verano, conviene dar algo de sombra al mediodía a las flores más delicadas para que el color dure. Rotando la paleta, tenés color los doce meses.
Cada sector de Ñuñoa tiene su carácter, su luz y su tipo de hogar. Acá va lo que mejor funciona en cada uno.
La clave en Ñuñoa es rotar la flor con el calendario: petunia y geranio para el verano caluroso, osteospermum y dimorfoteca en primavera, y pensamiento con cineraria para el invierno. Así el antejardín y los maceteros nunca quedan sin color.
Combiná perennes que vuelven solas —agapanto, vinca y osteospermum— con anuales de recambio como petunia y pensamiento. Las perennes dan la base estable del jardín y los packs de anuales refrescan el color cada temporada en borduras y maceteros.
Disponibles con delivery a domicilio en Ñuñoa · entrega en 7 a 14 días hábiles
Guías de cuidado de las especies que mejor le van a Ñuñoa
Despacho a domicilio en toda la comuna · costo de envío $7.590 · entrega en 7 a 14 días hábiles.
Delivery a domicilio en Ñuñoa y toda la Región Metropolitana. Entrega en 7 a 14 días hábiles.